Que tiene un color especial (aunque apenas lo hemos visto a causa del mal tiempo), y que quien va a Sevilla pierde su silla (eso fue antes, cuando Iberia casi nos deja sin asiento...y en tierra);
En My fair lady, Audrey Hepburn se esforzaba en vocalizar: la lluvia en Sevilla es una pura maravilla (esta vez, solo ha sido un poco inoportuna); y años más tarde fue Bose quién cantó: el corazón que a Triana va... (y por un momento, esa sí temí que se cumpliera con las turbulencias que encontramos a la vuelta).
Con tanta frase hecha y canciones hablando de ella, creo que muchos hemos sentido siempre un poco de curiosidad por visitarla, (¿alguien no?).
Sevilla no es una ciudad cara, tiene muchísimos restaurantes (eso sí, los que más abundan son los de tapas), y gran parte de su interés turístico esta concentrado en el casco antiguo.
Sólo tuvimos tres días para visitar la ciudad. Pensé que seria demasiado justo pero, si te organizas bien, tendrás tiempo para verla;
¿alguien se arranca?








